18 Y seré para vosotros por Padre, Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor
Todopoderoso.7
1 Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas,
limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu,
perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
Regocijo de Pablo al arrepentirse los corintios
2 Admitidnos: a nadie hemos agraviado, a nadie hemos
corrompido, a nadie hemos engañado.
3 No lo digo para condenaros; pues ya he dicho antes que
estáis en nuestro corazón, para morir y para vivir juntamente.
4 Mucha franqueza tengo con vosotros; mucho me glorío con
respecto de vosotros; lleno estoy de consolación; sobreabundo de
gozo en todas nuestras tribulaciones.
5 Porque de cierto, cuando vinimos a Macedonia, ningún reposo
tuvo nuestro cuerpo, sino que en todo fuimos atribulados; de
fuera, conflictos; de dentro, temores.
6 Pero Dios, que consuela a los humildes, nos consoló con la
venida de Tito;
7 y no sólo con su venida, sino también con la consolación
con que él había sido consolado en cuanto a vosotros,
haciéndonos saber vuestro gran afecto, vuestro llanto, vuestra
solicitud por mí, de manera que me regocijé aun más.
8 Porque aunque os contristé con la carta, no me pesa, aunque
entonces lo lamenté; porque veo que aquella carta, aunque por
algún tiempo, os contristó.
9 Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino
porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis
sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida
padecieseis por nuestra parte.
10 Porque la tristeza que es según Dios produce
arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse;
pero la tristeza del mundo produce muerte.
11 Porque he aquí, esto mismo de que hayáis sido contristados
según Dios, ¡qué solicitud produjo en vosotros, qué defensa,
qué indignación, qué temor, qué ardiente afecto, qué celo, y
qué vindicación! En todo os habéis mostrado limpios en el
asunto.
12 Así que, aunque os escribí, no fue por causa del que
cometió el agravio, ni por causa del que lo padeció, sino para
que se os hiciese manifiesta nuestra solicitud que tenemos por
vosotros delante de Dios.
13 Por esto hemos sido consolados en vuestra consolación; pero
mucho más nos gozamos por el gozo de Tito, que haya sido
confortado su espíritu por todos vosotros.
14 Pues si de algo me he gloriado con él respecto de vosotros,
no he sido avergonzado, sino que así como en todo os hemos
hablado con verdad, también nuestro gloriarnos con Tito resultó
verdad.
15 Y su cariño para con vosotros es aun más abundante, cuando
se acuerda de la obediencia de todos vosotros, de cómo lo
recibisteis con temor y temblor.
16 Me gozo de que en todo tengo confianza en vosotros.
La ofrenda para los santos
8
1 Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se
ha dado a las iglesias de Macedonia;
2 que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su
gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su
generosidad.
3 Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus
fuerzas, y aun más allá de sus fuerzas,
4 pidiéndonos con muchos ruegos que les concediésemos el
privilegio de participar en este servicio para los santos.
5 Y no como lo esperábamos, sino que a sí mismos se dieron
primeramente al Señor, y luego a nosotros por la voluntad de
Dios;
6 de manera que exhortamos a Tito para que tal como comenzó
antes, asimismo acabe también entre vosotros esta obra de
gracia.
7 Por tanto, como en todo abundáis, en fe, en palabra, en
ciencia, en toda solicitud, y en vuestro amor para con nosotros,
abundad también en esta gracia.
8 No hablo como quien manda, sino para poner a prueba, por
medio de la diligencia de otros, también la sinceridad del amor
vuestro.
9 Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo,
que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que
vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.
10 Y en esto doy mi consejo; porque esto os conviene a
vosotros, que comenzasteis antes, no sólo a hacerlo, sino
también a quererlo, desde el año pasado.
11 Ahora, pues, llevad también a cabo el hacerlo, para que
como estuvisteis prontos a querer, así también lo estéis en
cumplir conforme a lo que tengáis.
12 Porque si primero hay la voluntad dispuesta, será acepta
según lo que uno tiene, no según lo que no tiene.
13 Porque no digo esto para que haya para otros holgura, y para
vosotros estrechez,
14 sino para que en este tiempo, con igualdad, la abundancia
vuestra supla la escasez de ellos, para que también la
abundancia de ellos supla la necesidad vuestra, para que haya
igualdad,
15 como está escrito: El que recogió mucho, no tuvo más, y
el que poco, no tuvo menos.
16 Pero gracias a Dios que puso en el corazón de Tito la misma
solicitud por vosotros.
17 Pues a la verdad recibió la exhortación; pero estando
también muy solícito, por su propia voluntad partió para ir a
vosotros.
18 Y enviamos juntamente con él al hermano cuya alabanza en el
evangelio se oye por todas las iglesias;
19 y no sólo esto, sino que también fue designado por las
iglesias como compañero de nuestra peregrinación para llevar
este donativo, que es administrado por nosotros para gloria del
Señor mismo, y para demostrar vuestra buena voluntad;
20 evitando que nadie nos censure en cuanto a esta ofrenda
abundante que administramos,
21 procurando hacer las cosas honradamente, no sólo delante
del Señor sino también delante de los hombres.
22 Enviamos también con ellos a nuestro hermano, cuya
diligencia hemos comprobado repetidas veces en muchas cosas, y
ahora mucho más diligente por la mucha confianza que tiene en
vosotros.
23 En cuanto a Tito, es mi compañero y colaborador para con
vosotros; y en cuanto a nuestros hermanos, son mensajeros de las
iglesias, y gloria de Cristo.
24 Mostrad, pues, para con ellos ante las iglesias la prueba de
vuestro amor, y de nuestro gloriarnos respecto de vosotros.
9
1 Cuanto a la ministración para los santos, es por demás que
yo os escriba;
2 pues conozco vuestra buena voluntad, de la cual yo me glorío
entre los de Macedonia, que Acaya está preparada desde el año
pasado; y vuestro celo ha estimulado a la mayoría.
3 Pero he enviado a los hermanos, para que nuestro gloriarnos
de vosotros no sea vano en esta parte; para que como lo he dicho,
estéis preparados;
4 no sea que si vinieren conmigo algunos macedonios, y os
hallaren desprevenidos, nos avergoncemos nosotros, por no decir
vosotros, de esta nuestra confianza.
5 Por tanto, tuve por necesario exhortar a los hermanos que
fuesen primero a vosotros y preparasen primero vuestra
generosidad antes prometida, para que esté lista como de
generosidad, y no como de exigencia nuestra.
6 Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará
escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente
también segará.
7 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni
por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.
8 Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda
gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo
suficiente, abundéis para toda buena obra;
9 como está escrito: Repartió, dio a los pobres; Su justicia permanece para siempre.
10 Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come,
proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los
frutos de vuestra justicia,
11 para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad,
la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios.
12 Porque la ministración de este servicio no solamente suple
lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas
acciones de gracias a Dios;
13 pues por la experiencia de esta ministración glorifican a
Dios por la obediencia que profesáis al evangelio de Cristo, y
por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para
todos;
14 asimismo en la oración de ellos por vosotros, a quienes
aman a causa de la superabundante gracia de Dios en vosotros.
15 ¡Gracias a Dios por su don inefable! Pablo defiende su ministerio
10
1 Yo Pablo os ruego por la mansedumbre y ternura de Cristo, yo
que estando presente ciertamente soy humilde entre vosotros, mas
ausente soy osado para con vosotros;
2 ruego, pues, que cuando esté presente, no tenga que usar de
aquella osadía con que estoy dispuesto a proceder resueltamente
contra algunos que nos tienen como si anduviésemos según la
carne.
3 Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la
carne;
4 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino
poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,
5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra
el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la
obediencia a Cristo,
6 y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando
vuestra obediencia sea perfecta.
7 Miráis las cosas según la apariencia. Si alguno está
persuadido en sí mismo que es de Cristo, esto también piense
por sí mismo, que como él es de Cristo, así también nosotros
somos de Cristo.
8 Porque aunque me gloríe algo más todavía de nuestra
autoridad, la cual el Señor nos dio para edificación y no para
vuestra destrucción, no me avergonzaré;
9 para que no parezca como que os quiero amedrentar por cartas.
10 Porque a la verdad, dicen, las cartas son duras y fuertes; mas
la presencia corporal débil, y la palabra menospreciable.
11 Esto tenga en cuenta tal persona, que así como somos en la
palabra por cartas, estando ausentes, lo seremos también en
hechos, estando presentes.
12 Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con
algunos que se alaban a sí mismos; pero ellos, midiéndose a sí
mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos, no son
juiciosos.
13 Pero nosotros no nos gloriaremos desmedidamente, sino
conforme a la regla que Dios nos ha dado por medida, para llegar
también hasta vosotros.
14 Porque no nos hemos extralimitado, como si no llegásemos
hasta vosotros, pues fuimos los primeros en llegar hasta
vosotros con el evangelio de Cristo.
15 No nos gloriamos desmedidamente en trabajos ajenos, sino
que esperamos que conforme crezca vuestra fe seremos muy
engrandecidos entre vosotros, conforme a nuestra regla;
16 y que anunciaremos el evangelio en los lugares más allá
de vosotros, sin entrar en la obra de otro para gloriarnos en lo
que ya estaba preparado.
17 Mas el que se gloría, gloríese en el Señor;
18 porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino
aquel a quien Dios alaba.
11
1 ¡Ojalá me toleraseis un poco de locura! Sí, toleradme.
2 Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un
solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo.
3 Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a
Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la
sincera fidelidad a Cristo.
4 Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que
os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que
habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado,
bien lo toleráis;
5 y pienso que en nada he sido inferior a aquellos grandes
apóstoles.
6 Pues aunque sea tosco en la palabra, no lo soy en el
conocimiento; en todo y por todo os lo hemos demostrado.
7 ¿Pequé yo humillándome a mí mismo, para que vosotros
fueseis enaltecidos, por cuanto os he predicado el evangelio de
Dios de balde?
8 He despojado a otras iglesias, recibiendo salario para
serviros a vosotros.
9 Y cuando estaba entre vosotros y tuve necesidad, a ninguno
fui carga, pues lo que me faltaba, lo suplieron los hermanos que
vinieron de Macedonia, y en todo me guardé y me guardaré de
seros gravoso.
10 Por la verdad de Cristo que está en mí, que no se me
impedirá esta mi gloria en las regiones de Acaya.
11 ¿Por qué? ¿Porque no os amo? Dios lo sabe.
12 Mas lo que hago, lo haré aún, para quitar la ocasión a
aquellos que la desean, a fin de que en aquello en que se
glorían, sean hallados semejantes a nosotros.
13 Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos,
que se disfrazan como apóstoles de Cristo.
14 Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como
ángel de luz.
15 Así que, no es extraño si también sus ministros se
disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a
sus obras.
Sufrimientos de Pablo como apóstol
16 Otra vez digo: Que nadie me tenga por loco; o de otra
manera, recibidme como a loco, para que yo también me gloríe un
poquito.
17 Lo que hablo, no lo hablo según el Señor, sino como en
locura, con esta confianza de gloriarme.
18 Puesto que muchos se glorían según la carne, también yo
me gloriaré;
19 porque de buena gana toleráis a los necios, siendo vosotros
cuerdos.
20 Pues toleráis si alguno os esclaviza, si alguno os devora,
si alguno toma lo vuestro, si alguno se enaltece, si alguno os da
de bofetadas.
21 Para vergüenza mía lo digo, para eso fuimos demasiado
débiles.
Pero en lo que otro tenga osadía (hablo con locura),
también yo tengo osadía.
22 ¿Son hebreos? Yo también. ¿Son israelitas? Yo también.
¿Son descendientes de Abraham? También yo.
23 ¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.)
Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en
cárceles más; en peligros de muerte muchas veces.
24 De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos
uno.
25 Tres veces he sido azotado con varas; una vez
apedreado;
tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado
como náufrago en alta mar;
26 en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de
ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los
gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros
en el mar, peligros entre falsos hermanos;
27 en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en
muchos ayunos, en frío y en desnudez;
28 y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada
día, la preocupación por todas las iglesias.
29 ¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿A quién se le hace
tropezar, y yo no me indigno?
30 Si es necesario gloriarse, me gloriaré en lo que es de mi
debilidad.
31 El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien es
bendito por los siglos, sabe que no miento.
32 En Damasco, el gobernador de la provincia del rey Aretas
guardaba la ciudad de los damascenos para prenderme;
33 y fui descolgado del muro en un canasto por una ventana, y
escapé de sus manos.
El aguijón en la carne
12
1 Ciertamente no me conviene gloriarme; pero vendré a las
visiones y a las revelaciones del Señor.
2 Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en
el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo
sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo.
3 Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo,
no lo sé; Dios lo sabe),
4 que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables
que no le es dado al hombre expresar.
5 De tal hombre me gloriaré; pero de mí mismo en nada me
gloriaré, sino en mis debilidades.
6 Sin embargo, si quisiera gloriarme, no sería insensato,
porque diría la verdad; pero lo dejo, para que nadie piense de
mí más de lo que en mí ve, u oye de mí.
7 Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase
desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero
de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca
sobremanera;
8 respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo
quite de mí.
9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se
perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me
gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre
mí el poder de Cristo.
10 Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades,
en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias;
porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.
11 Me he hecho un necio al gloriarme; vosotros me obligasteis a
ello, pues yo debía ser alabado por vosotros; porque en nada he
sido menos que aquellos grandes apóstoles, aunque nada soy.
12 Con todo, las señales de apóstol han sido hechas entre
vosotros en toda paciencia, por señales, prodigios y milagros.
13 Porque ¿en qué habéis sido menos que las otras iglesias,
sino en que yo mismo no os he sido carga? ¡Perdonadme este
agravio!
Pablo anuncia su tercera visita
14 He aquí, por tercera vez estoy preparado para ir a
vosotros; y no os seré gravoso, porque no busco lo vuestro, sino
a vosotros, pues no deben atesorar los hijos para los padres,
sino los padres para los hijos.
15 Y yo con el mayor placer gastaré lo mío, y aun yo mismo me
gastaré del todo por amor de vuestras almas, aunque amándoos
más, sea amado menos.
16 Pero admitiendo esto, que yo no os he sido carga, sino que
como soy astuto, os prendí por engaño,
17 ¿acaso os he engañado por alguno de los que he enviado a
vosotros?
18 Rogué a Tito, y envié con él al hermano. ¿Os engañó
acaso Tito? ¿No hemos procedido con el mismo espíritu y en las
mismas pisadas?
19 ¿Pensáis aún que nos disculpamos con vosotros? Delante de
Dios en Cristo hablamos; y todo, muy amados, para vuestra
edificación.
20 Pues me temo que cuando llegue, no os halle tales como
quiero, y yo sea hallado de vosotros cual no queréis; que haya
entre vosotros contiendas, envidias,
iras, divisiones, maledicencias, murmuraciones, soberbias,
desórdenes;
21 que cuando vuelva, me humille Dios entre vosotros, y quizá
tenga que llorar por muchos de los que antes han pecado, y no se
han arrepentido de la inmundicia y fornicación y lascivia que
han cometido.
13
1 Esta es la tercera vez que voy a vosotros. Por boca de dos o
de tres testigos se decidirá todo asunto.
2 He dicho antes, y ahora digo otra vez como si estuviera
presente, y ahora ausente lo escribo a los que antes pecaron, y a
todos los demás, que si voy otra vez, no seré indulgente;
3 pues buscáis una prueba de que habla Cristo en mí, el cual
no es débil para con vosotros, sino que es poderoso en vosotros.
4 Porque aunque fue crucificado en debilidad, vive por el poder
de Dios. Pues también nosotros somos débiles en él, pero
viviremos con él por el poder de Dios para con vosotros.
5 Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a
vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que
Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?
6 Mas espero que conoceréis que nosotros no estamos
reprobados.
7 Y oramos a Dios que ninguna cosa mala hagáis; no para que
nosotros aparezcamos aprobados, sino para que vosotros hagáis lo
bueno, aunque nosotros seamos como reprobados.
8 Porque nada podemos contra la verdad, sino por la verdad.
9 Por lo cual nos gozamos de que seamos nosotros débiles, y
que vosotros estéis fuertes; y aun oramos por vuestra
perfección.
10 Por esto os escribo estando ausente, para no usar de
severidad cuando esté presente, conforme a la autoridad que el
Señor me ha dado para edificación, y no para destrucción.
Saludos y doxología final
11 Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos,
consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de
paz y de amor estará con vosotros.
12 Saludaos unos a otros con ósculo santo.
13 Todos los santos os saludan.
14 La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la
comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.
All Books