DANIEL
Daniel y sus companeros en Babilonia
1
1 En el ano tercero del reinado de Joacim rey de
Juda, vino Nabucodonosor rey de Babilonia a Jerusalen, y la sitio.
2 Y el Senor entrego
en sus manos a Joacim rey de Juda, y parte de los utensilios de la casa de Dios; y los
trajo a tierra de Sinar, a la casa de su dios, y coloco los utensilios en la casa del
tesoro de su dios.
3 Y dijo el rey a Aspenaz, jefe de sus eunucos, que trajese de los
hijos de Israel, del linaje real de los principes,
4 muchachos en quienes no hubiese tacha
alguna, de buen parecer, ensenados en toda sabiduria, sabios en ciencia y de buen
entendimiento, e idoneos para estar en el palacio del rey; y que les ensenase las letras y
la lengua de los caldeos.
5 Y les senalo el rey racion para cada dia, de la provision de la
comida del rey, y del vino que el bebia; y que los criase tres anos, para que al fin de
ellos se presentasen delante del rey.
6 Entre estos estaban Daniel, Ananias, Misael y Azarias, de los
hijos de Juda.
7 A estos el jefe de los eunucos puso nombres: puso a Daniel,
Beltsasar; a Ananias, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarias, Abed-nego.
8 Y Daniel propuso en su corazon no contaminarse
con la porcion de la comida del rey, ni con el vino que el bebia; pidio, por tanto, al
jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse.
9 Y puso Dios a Daniel
en gracia y en buena voluntad con el jefe de los eunucos;
10 y dijo el jefe de
los eunucos a Daniel: Temo a mi senor el rey, que senalo vuestra comida y vuestra bebida;
pues luego que el vea vuestros rostros mas palidos que los de los muchachos que son
semejantes a vosotros, condenareis para con el rey mi cabeza.
11 Entonces dijo
Daniel a Melsar, que estaba puesto por el jefe de los eunucos sobre Daniel, Ananias,
Misael y Azarias:
12 Te ruego que hagas la prueba con tus siervos por diez dias, y nos
den legumbres a comer, y agua a beber.
13 Compara luego nuestros rostros con los rostros de los muchachos
que comen de la racion de la comida del rey, y haz despues con tus siervos segun veas.
14 Consintio, pues,
con ellos en esto, y probo con ellos diez dias.
15 Y al cabo de los diez dias parecio el
rostro de ellos mejor y mas robusto que el de los otros muchachos que comian de la porcion
de la comida del rey.
16 Asi, pues, Melsar se llevaba la porcion de la comida de ellos y el
vino que habian de beber, y les daba legumbres.
17 A estos cuatro muchachos Dios les dio
conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en
toda vision y suenos.
18 Pasados, pues, los dias al fin de los cuales habia dicho el rey
que los trajesen, el jefe de los eunucos los trajo delante de Nabucodonosor.
19 Y el rey hablo con
ellos, y no fueron hallados entre todos ellos otros como Daniel, Ananias, Misael y
Azarias; asi, pues, estuvieron delante del rey.
20 En todo asunto de sabiduria e inteligencia
que el rey les consulto, los hallo diez veces mejores que todos los magos y astrologos que
habia en todo su reino.
21 Y continuo Daniel hasta el ano primero del rey Ciro.
Daniel interpreta el sueno de Nabucodonosor
2
1 En el segundo ano del reinado de Nabucodonosor,
tuvo Nabucodonosor suenos, y se perturbo su espiritu, y se le fue el sueno.
2 Hizo llamar el rey a
magos, astrologos, encantadores y caldeos, para que le explicasen sus suenos. Vinieron,
pues, y se presentaron delante del rey.
3 Y el rey les dijo: He tenido un sueno, y mi espiritu se ha turbado
por saber el sueno.
4 Entonces hablaron los caldeos al rey en lengua aramea: Rey, para
siempre vive; di el sueno a tus siervos, y te mostraremos la interpretacion.
5 Respondio el rey y
dijo a los caldeos: El asunto lo olvide; si no me mostrais el sueno y su interpretacion,
sereis hechos pedazos, y vuestras casas seran convertidas en muladares.
6 Y si me mostrareis
el sueno y su interpretacion, recibireis de mi dones y favores y gran honra. Decidme,
pues, el sueno y su interpretacion.
7 Respondieron por segunda vez, y dijeron: Diga el rey el sueno a
sus siervos, y le mostraremos la interpretacion.
8 El rey respondio y dijo: Yo conozco
ciertamente que vosotros poneis dilaciones, porque veis que el asunto se me ha ido.
9 Si no me mostrais el
sueno, una sola sentencia hay para vosotros. Ciertamente preparais respuesta mentirosa y
perversa que decir delante de mi, entre tanto que pasa el tiempo. Decidme, pues, el sueno,
para que yo sepa que me podeis dar su interpretacion.
10 Los caldeos respondieron delante del rey,
y dijeron: No hay hombre sobre la tierra que pueda declarar el asunto del rey; ademas de
esto, ningun rey, principe ni senor pregunto cosa semejante a ningun mago ni astrologo ni
caldeo.
11 Porque el asunto que el rey demanda es dificil, y no hay quien lo pueda declarar al rey,
salvo los dioses cuya morada no es con la carne.
12 Por esto el rey con ira y con gran enojo mando
que matasen a todos los sabios de Babilonia.
13 Y se publico el edicto de que los sabios fueran llevados a la
muerte; y buscaron a Daniel y a sus companeros para matarlos.
14 Entonces Daniel
hablo sabia y prudentemente a Arioc, capitan de la guardia del rey, que habia salido para
matar a los sabios de Babilonia.
15 Hablo y dijo a Arioc capitan del rey: "Cual es la causa de que
este edicto se publique de parte del rey tan apresuradamente? Entonces Arioc hizo saber a
Daniel lo que habia.
16 Y Daniel entro y pidio al rey que le diese tiempo, y que el
mostraria la interpretacion al rey.
17 Luego se fue Daniel a su casa e hizo saber lo
que habia a Ananias, Misael y Azarias, sus companeros,
18 para que pidiesen misericordias del Dios
del cielo sobre este misterio, a fin de que Daniel y sus companeros no pereciesen con los
otros sabios de Babilonia.
19 Entonces el secreto fue revelado a Daniel en vision de noche, por
lo cual bendijo Daniel al Dios del cielo.
20 Y Daniel hablo y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en
siglos, porque suyos son el poder y la sabiduria.
21 El muda los tiempos y las edades; quita
reyes, y pone reyes; da la sabiduria a los sabios, y la ciencia a los entendidos.
22 El revela lo
profundo y lo escondido; conoce lo que esta en tinieblas, y con el mora la luz.
23 A ti, oh Dios de
mis padres, te doy gracias y te alabo, porque me has dado sabiduria y fuerza, y ahora me
has revelado lo que te pedimos; pues nos has dado a conocer el asunto del rey.
24 Despues de esto fue Daniel a Arioc, al cual el
rey habia puesto para matar a los sabios de Babilonia, y le dijo asi: No mates a los
sabios de Babilonia; llevame a la presencia del rey, y yo le mostrare la interpretacion.
25 Entonces Arioc llevo prontamente a Daniel ante
el rey, y le dijo asi: He hallado un varon de los deportados de Juda, el cual dara al rey
la interpretacion.
26 Respondio el rey y dijo a Daniel, al cual llamaban Beltsasar: "Podras tu hacerme conocer el sueno que vi, y su interpretacion?
27 Daniel respondio
delante del rey, diciendo: El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrologos, ni
magos ni adivinos lo pueden revelar al rey.
28 Pero hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios, y el
ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer en los postreros dias. He aqui
tu sueno, y las visiones que has tenido en tu cama:
29 Estando tu, oh rey, en tu cama, te
vinieron pensamientos por saber lo que habia de ser en lo por venir; y el que revela los
misterios te mostro lo que ha de ser.
30 Y a mi me ha sido revelado este misterio, no porque en mi haya mas
sabiduria que en todos los vivientes, sino para que se de a conocer al rey la
interpretacion, y para que entiendas los pensamientos de tu corazon.
31 Tu, oh rey, veias, y he aqui una gran imagen.
Esta imagen, que era muy grande, y cuya gloria era muy sublime, estaba en pie delante de
ti, y su aspecto era terrible.
32 La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos,
de plata; su vientre y sus muslos, de bronce:
33 sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de
barro cocido.
34 Estabas mirando, hasta que una piedra fue cortada, no con mano, e
hirio a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzo.
35 Entonces fueron
desmenuzados tambien el hierro, el barro cocido, el bronce, la plata y el oro, y fueron
como tamo de las eras del verano, y se los llevo el viento sin que de ellos quedara rastro
alguno. Mas la piedra que hirio a la imagen fue hecha un gran monte que lleno toda la
tierra.
36 Este es el sueno; tambien la interpretacion de
el diremos en presencia del rey.
37 Tu, oh rey, eres rey de reyes; porque el Dios del cielo te ha dado
reino, poder, fuerza y majestad.
38 Y dondequiera que habitan hijos de hombres, bestias del campo y
aves del cielo, el los ha entregado en tu mano, y te ha dado el dominio sobre todo; tu
eres aquella cabeza de oro.
39 Y despues de ti se levantara otro reino inferior al tuyo; y luego
un tercer reino de bronce, el cual dominara sobre toda la tierra.
40 Y el cuarto reino
sera fuerte como hierro; y como el hierro desmenuza y rompe todas las cosas, desmenuzara y
quebrantara todo.
41 Y lo que viste de los pies y los dedos, en parte de barro cocido
de alfarero y en parte de hierro, sera un reino dividido; mas habra en el algo de la
fuerza del hierro, asi como viste hierro mezclado con barro cocido.
42 Y por ser los dedos
de los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido, el reino sera en parte fuerte,
y en parte fragil.
43 Asi como viste el hierro mezclado con barro, se mezclaran por
medio de alianzas humanas; pero no se uniran el uno con el otro, como el hierro no se
mezcla con el barro.
44 Y en los dias de estos reyes el Dios del cielo levantara un reino
que no sera jamas destruido, ni sera el reino dejado a otro pueblo; desmenuzara y
consumira a todos estos reinos, pero el permanecera para siempre,
45 de la manera que
viste que del monte fue cortada una piedra, no con mano, la cual desmenuzo el hierro, el
bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de
acontecer en lo por venir; y el sueno es verdadero, y fiel su interpretacion.
46 Entonces el rey Nabucodonosor se postro sobre su
rostro y se humillo ante Daniel, y mando que le ofreciesen presentes e incienso.
47 El rey hablo a
Daniel, y dijo: Ciertamente el Dios vuestro es Dios de dioses, y Senor de los reyes, y el
que revela los misterios, pues pudiste revelar este misterio.
48 Entonces el rey
engrandecio a Daniel, y le dio muchos honores y grandes dones, y le hizo gobernador de
toda la provincia de Babilonia, y jefe supremo de todos los sabios de Babilonia.
49 Y Daniel solicito
del rey, y obtuvo que pusiera sobre los negocios de la provincia de Babilonia a Sadrac,
Mesac y Abed-nego; y Daniel estaba en la corte del rey.
Rescatados del horno de fuego
3
1 El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro cuya
altura era de sesenta codos, y su anchura de seis codos; la levanto en el campo de Dura,
en la provincia de Babilonia.
2 Y envio el rey Nabucodonosor a que se reuniesen los satrapas, los
magistrados y capitanes, oidores, tesoreros, consejeros, jueces, y todos los gobernadores
de las provincias, para que viniesen a la dedicacion de la estatua que el rey
Nabucodonosor habia levantado.
3 Fueron, pues, reunidos los satrapas, magistrados, capitanes,
oidores, tesoreros, consejeros, jueces, y todos los gobernadores de las provincias, a la
dedicacion de la estatua que el rey Nabucodonosor habia levantado; y estaban en pie
delante de la estatua que habia levantado el rey Nabucodonosor.
4 Y el pregonero
anunciaba en alta voz: Mandase a vosotros, oh pueblos, naciones y lenguas,
5 que al oir el son de
la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampona y de todo
instrumento de musica, os postreis y adoreis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha
levantado:
6 y cualquiera que no se postre y adore, inmediatamente sera echado
dentro de un horno de fuego ardiendo.
7 Por lo cual, al oir todos los pueblos el son de la bocina, de la
flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampona y de todo instrumento de
musica, todos los pueblos, naciones y lenguas se postraron y adoraron la estatua de oro
que el rey Nabucodonosor habia levantado.
8 Por esto en aquel tiempo algunos varones caldeos
vinieron y acusaron maliciosamente a los judios.
9 Hablaron y dijeron al rey Nabucodonosor:
Rey, para siempre vive.
10 Tu, oh rey, has dado una ley que todo hombre, al oir el son de la
bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampona y de todo
instrumento de musica, se postre y adore la estatua de oro;
11 y el que no se
postre y adore, sea echado dentro de un horno de fuego ardiendo.
12 Hay unos varones
judios, los cuales pusiste sobre los negocios de la provincia de Babilonia: Sadrac, Mesac
y Abed-nego; estos varones, oh rey, no te han respetado; no adoran tus dioses, ni adoran
la estatua de oro que has levantado.
13 Entonces Nabucodonosor dijo con ira y con enojo
que trajesen a Sadrac, Mesac y Abed-nego. Al instante fueron traidos estos varones delante
del rey.
14 Hablo Nabucodonosor y les dijo: "Es verdad, Sadrac, Mesac y
Abed-nego, que vosotros no honrais a mi dios, ni adorais la estatua de oro que he
levantado?
15 Ahora, pues, "estais dispuestos para que al oir el son de la
bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampona y de todo
instrumento de musica, os postreis y adoreis la estatua que he hecho? Porque si no la
adorareis, en la misma hora sereis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; "y que
dios sera aquel que os libre de mis manos?
16 Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey
Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto.
17 He aqui nuestro
Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey,
nos librara.
18 Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco
adoraremos la estatua que has levantado.
19 Entonces Nabucodonosor se lleno de ira, y se demudo el aspecto de
su rostro contra Sadrac, Mesac y Abed-nego, y ordeno que el horno se calentase siete veces
mas de lo acostumbrado.
20 Y mando a hombres muy vigorosos que tenia en su ejercito, que
atasen a Sadrac, Mesac y Abed-nego, para echarlos en el horno de fuego ardiendo.
21 Entonces estos
varones fueron atados con sus mantos, sus calzas, sus turbantes y sus vestidos, y fueron
echados dentro del horno de fuego ardiendo.
22 Y como la orden del rey era apremiante, y lo habian calentado
mucho, la llama del fuego mato a aquellos que habian alzado a Sadrac, Mesac y Abed-nego.
23 Y estos tres
varones, Sadrac, Mesac y Abed-nego, cayeron atados dentro del horno de fuego ardiendo.
24 Entonces el rey Nabucodonosor se espanto, y se
levanto apresuradamente y dijo a los de su consejo: "No echaron a tres varones atados
dentro del fuego? Ellos respondieron al rey: Es verdad, oh rey.
25 Y el dijo: He aqui
yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningun dano; y
el aspecto del cuarto es semejante a hijo de los dioses.
26 Entonces Nabucodonosor se acerco a la puerta del
horno de fuego ardiendo, y dijo: Sadrac, Mesac y Abed-nego, siervos del Dios Altisimo,
salid y venid. Entonces Sadrac, Mesac y Abed-nego salieron de en medio del fuego.
27 Y se juntaron los
satrapas, los gobernadores, los capitanes y los consejeros del rey, para mirar a estos
varones, como el fuego no habia tenido poder alguno sobre sus cuerpos, ni aun el cabello
de sus cabezas se habia quemado; sus ropas estaban intactas, y ni siquiera olor de fuego
tenian.
28 Entonces Nabucodonosor dijo: Bendito sea el Dios de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego,
que envio su angel y libro a sus siervos que confiaron en el, y que no cumplieron el
edicto del rey, y entregaron sus cuerpos antes que servir y adorar a otro dios que su
Dios.
29 Por lo tanto, decreto que todo pueblo, nacion o lengua que dijere blasfemia contra el Dios
de Sadrac, Mesac y Abed-nego, sea descuartizado, y su casa convertida en muladar; por
cuanto no hay dios que pueda librar como este.
30 Entonces el rey engrandecio a Sadrac,
Mesac y Abed-nego en la provincia de Babilonia.
La locura de Nabucodonosor
4
1 Nabucodonosor rey, a todos los pueblos, naciones
y lenguas que moran en toda la tierra: Paz os sea multiplicada.
2 Conviene que yo
declare las senales y milagros que el Dios Altisimo ha hecho conmigo.
3 "Cuan grandes son
sus senales, y cuan potentes sus maravillas! Su reino, reino sempiterno, y su senorio de
generacion en generacion.
4 Yo Nabucodonosor estaba tranquilo en mi casa, y
floreciente en mi palacio.
5 Vi un sueno que me espanto, y tendido en cama, las imaginaciones y
visiones de mi cabeza me turbaron.
6 Por esto mande que vinieran delante de mi todos los sabios de
Babilonia, para que me mostrasen la interpretacion del sueno.
7 Y vinieron magos,
astrologos, caldeos y adivinos, y les dije el sueno, pero no me pudieron mostrar su
interpretacion,
8 hasta que entro delante de mi Daniel, cuyo nombre es Beltsasar,
como el nombre de mi dios, y en quien mora el espiritu de los dioses santos. Conte delante
de el el sueno, diciendo:
9 Beltsasar, jefe de los magos, ya que he entendido que hay en ti
espiritu de los dioses santos, y que ningun misterio se te esconde, declarame las visiones
de mi sueno que he visto, y su interpretacion.
10 Estas fueron las visiones de mi cabeza
mientras estaba en mi cama: Me parecia ver en medio de la tierra un arbol, cuya altura era
grande.
11 Crecia este arbol, y se hacia fuerte, y su copa llegaba hasta el cielo, y se le alcanzaba
a ver desde todos los confines de la tierra.
12 Su follaje era hermoso y su fruto abundante, y habia en el
alimento para todos. Debajo de el se ponian a la sombra las bestias del campo, y en sus
ramas hacian morada las aves del cielo, y se mantenia de el toda carne.
13 Vi en las visiones de mi cabeza mientras estaba
en mi cama, que he aqui un vigilante y santo descendia del cielo.
14 Y clamaba
fuertemente y decia asi: Derribad el arbol, y cortad sus ramas, quitadle el follaje, y
dispersad su fruto; vayanse las bestias que estan debajo de el, y las aves de sus ramas.
15 Mas la cepa de sus
raices dejareis en la tierra, con atadura de hierro y de bronce entre la hierba del campo;
sea mojado con el rocio del cielo, y con las bestias sea su parte entre la hierba de la
tierra.
16 Su corazon de hombre sea cambiado, y le sea dado corazon de bestia, y pasen sobre el siete
tiempos.
17 La sentencia es por decreto de los vigilantes, y por dicho de los
santos la resolucion, para que conozcan los vivientes que el Altisimo gobierna el reino de
los hombres, y que a quien el quiere lo da, y constituye sobre el al mas bajo de los
hombres.
18 Yo el rey Nabucodonosor he visto este sueno. Tu, pues, Beltsasar,
diras la interpretacion de el, porque todos los sabios de mi reino no han podido mostrarme
su interpretacion; mas tu puedes, porque mora en ti el espiritu de los dioses santos.
19 Entonces Daniel, cuyo nombre era Beltsasar,
quedo atonito casi una hora, y sus pensamientos lo turbaban. El rey hablo y dijo:
Beltsasar, no te turben ni el sueno ni su interpretacion. Beltsasar respondio y dijo:
Senor mio, el sueno sea para tus enemigos, y su interpretacion para los que mal te
quieren.
20 El arbol que viste, que crecia y se hacia fuerte, y cuya copa
llegaba hasta el cielo, y que se veia desde todos los confines de la tierra,
21 cuyo follaje era
hermoso, y su fruto abundante, y en que habia alimento para todos, debajo del cual moraban
las bestias del campo, y en cuyas ramas anidaban las aves del cielo,
22 tu mismo eres, oh
rey, que creciste y te hiciste fuerte, pues crecio tu grandeza y ha llegado hasta el
cielo, y tu dominio hasta los confines de la tierra.
23 Y en cuanto a lo que vio el rey, un
vigilante y santo que descendia del cielo y decia: Cortad el arbol y destruidlo; mas la
cepa de sus raices dejareis en la tierra, con atadura de hierro y de bronce en la hierba
del campo; y sea mojado con el rocio del cielo, y con las bestias del campo sea su parte,
hasta que pasen sobre el siete tiempos:
24 esta es la interpretacion, oh rey, y la sentencia del Altisimo,
que ha venido sobre mi senor el rey:
25 Que te echaran de entre los hombres, y con las bestias del campo
sera tu morada, y con hierba del campo te apacentaran como a los bueyes, y con el rocio
del cielo seras banado; y siete tiempos pasaran sobre ti, hasta que conozcas que el
Altisimo tiene dominio en el reino de los hombres, y que lo da a quien el quiere.
26 Y en cuanto a la
orden de dejar en la tierra la cepa de las raices del mismo arbol, significa que tu reino
te quedara firme, luego que reconozcas que el cielo gobierna.
27 Por tanto, oh rey,
acepta mi consejo: tus pecados redime con justicia, y tus iniquidades haciendo
misericordias para con los oprimidos, pues tal vez sera eso una prolongacion de tu
tranquilidad.
28 Todo esto vino sobre el rey Nabucodonosor.
29 Al cabo de doce
meses, paseando en el palacio real de Babilonia,
30 hablo el rey y dijo: "No es esta la gran
Babilonia que yo edifique para casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi
majestad?
31 Aun estaba la palabra en la boca del rey, cuando vino una voz del
cielo: A ti se te dice, rey Nabucodonosor: El reino ha sido quitado de ti;
32 y de entre los
hombres te arrojaran, y con las bestias del campo sera tu habitacion, y como a los bueyes
te apacentaran; y siete tiempos pasaran sobre ti, hasta que reconozcas que el Altisimo
tiene el dominio en el reino de los hombres, y lo da a quien el quiere.
33 En la misma hora se
cumplio la palabra sobre Nabucodonosor, y fue echado de entre los hombres; y comia hierba
como los bueyes, y su cuerpo se mojaba con el rocio del cielo, hasta que su pelo crecio
como plumas de aguila, y sus unas como las de las aves.
34 Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alce mis
ojos al cielo, y mi razon me fue devuelta; y bendije al Altisimo, y alabe y glorifique al
que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades.
35 Todos los
habitantes de la tierra son considerados como nada; y el hace segun su voluntad en el
ejercito del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le
diga: "Que haces?
36 En el mismo tiempo mi razon me fue devuelta, y la majestad de mi
reino, mi dignidad y mi grandeza volvieron a mi, y mis gobernadores y mis consejeros me
buscaron; y fui restablecido en mi reino, y mayor grandeza me fue anadida.
37 Ahora yo
Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son
verdaderas, y sus caminos justos; y el puede humillar a los que andan con soberbia.
La escritura en la pared
5
1 El rey Belsasar hizo un gran banquete a mil de
sus principes, y en presencia de los mil bebia vino.
2 Belsasar, con el gusto del vino, mando que
trajesen los vasos de oro y de plata que Nabucodonosor su padre habia traido del templo de
Jerusalen, para que bebiesen en ellos el rey y sus grandes, sus mujeres y sus concubinas.
3 Entonces fueron
traidos los vasos de oro que habian traido del templo de la casa de Dios que estaba en
Jerusalen, y bebieron en ellos el rey y sus principes, sus mujeres y sus concubinas.
4 Bebieron vino, y
alabaron a los dioses de oro y de plata, de bronce, de hierro, de madera y de piedra.
5 En aquella misma hora aparecieron los dedos de
una mano de hombre, que escribia delante del candelero sobre lo encalado de la pared del
palacio real, y el rey veia la mano que escribia.
6 Entonces el rey palidecio, y sus
pensamientos lo turbaron, y se debilitaron sus lomos, y sus rodillas daban la una contra
la otra.
7 El rey grito en alta voz que hiciesen venir magos, caldeos y adivinos; y dijo el rey a los
sabios de Babilonia: Cualquiera que lea esta escritura y me muestre su interpretacion,
sera vestido de purpura, y un collar de oro llevara en su cuello, y sera el tercer senor
en el reino.
8 Entonces fueron introducidos todos los sabios del rey, pero no
pudieron leer la escritura ni mostrar al rey su interpretacion.
9 Entonces el rey
Belsasar se turbo sobremanera, y palidecio, y sus principes estaban perplejos.
10 La reina, por las palabras del rey y de sus
principes, entro a la sala del banquete, y dijo: Rey, vive para siempre; no te turben tus
pensamientos, ni palidezca tu rostro.
11 En tu reino hay un hombre en el cual mora el espiritu de los
dioses santos, y en los dias de tu padre se hallo en el luz e inteligencia y sabiduria,
como sabiduria de los dioses; al que el rey Nabucodonosor tu padre, oh rey, constituyo
jefe sobre todos los magos, astrologos, caldeos y adivinos,
12 por cuanto fue
hallado en el mayor espiritu y ciencia y entendimiento, para interpretar suenos y
descifrar enigmas y resolver dudas; esto es, en Daniel, al cual el rey puso por nombre
Beltsasar. Llamese, pues, ahora a Daniel, y el te dara la interpretacion.
13 Entonces Daniel fue traido delante del rey. Y
dijo el rey a Daniel: "Eres tu aquel Daniel de los hijos de la cautividad de Juda, que mi
padre trajo de Judea?
14 Yo he oido de ti que el espiritu de los dioses santos esta en ti,
y que en ti se hallo luz, entendimiento y mayor sabiduria.
15 Y ahora fueron
traidos delante de mi sabios y astrologos para que leyesen esta escritura y me diesen su
interpretacion; pero no han podido mostrarme la interpretacion del asunto.
16 Yo, pues, he oido
de ti que puedes dar interpretaciones y resolver dificultades. Si ahora puedes leer esta
escritura y darme su interpretacion, seras vestido de purpura, y un collar de oro llevaras
en tu cuello, y seras el tercer senor en el reino.
17 Entonces Daniel respondio y dijo delante del
rey: Tus dones sean para ti, y da tus recompensas a otros. Leere la escritura al rey, y le
dare la interpretacion.
18 El Altisimo Dios, oh rey, dio a Nabucodonosor tu padre el reino y
la grandeza, la gloria y la majestad.
19 Y por la grandeza que le dio, todos los pueblos, naciones y
lenguas temblaban y temian delante de el. A quien queria mataba, y a quien queria daba
vida; engrandecia a quien queria, y a quien queria humillaba.
20 Mas cuando su
corazon se ensoberbecio, y su espiritu se endurecio en su orgullo, fue depuesto del trono
de su reino, y despojado de su gloria.
21 Y fue echado de entre los hijos de los hombres, y su mente se hizo
semejante a la de las bestias, y con los asnos monteses fue su morada. Hierba le hicieron
comer como a buey, y su cuerpo fue mojado con el rocio del cielo, hasta que reconocio que
el Altisimo Dios tiene dominio sobre el reino de los hombres, y que pone sobre el al que
le place.
22 Y tu, su hijo Belsasar, no has humillado tu corazon, sabiendo todo
esto:
23 sino que contra el Senor del cielo te has ensoberbecido, e hiciste traer delante de ti los
vasos de su casa, y tu y tus grandes, tus mujeres y tus concubinas, bebisteis vino en
ellos; ademas de esto, diste alabanza a dioses de plata y oro, de bronce, de hierro, de
madera y de piedra, que ni ven, ni oyen, ni saben; y al Dios en cuya mano esta tu vida, y
cuyos son todos tus caminos, nunca honraste.
24 Entonces de su presencia fue enviada la mano que
trazo esta escritura.
25 Y la escritura que trazo es: MENE, MENE, TEKEL, UPARSIN.
26 Esta es la
interpretacion del asunto: MENE: Conto Dios tu reino, y le ha puesto fin.
27 TEKEL: Pesado has
sido en balanza, y fuiste hallado falto.
28 PERES: Tu reino ha sido roto, y dado a los medos y a los persas.
29 Entonces mando Belsasar vestir a Daniel de
purpura, y poner en su cuello un collar de oro, y proclamar que el era el tercer senor del
reino.
30 La misma noche fue muerto Belsasar rey de los
caldeos.
31 Y Dario de Media tomo el reino, siendo de sesenta y dos anos.
Daniel en el foso de los leones
6
1 Parecio bien a Dario constituir sobre el reino
ciento veinte satrapas, que gobernasen en todo el reino.
2 Y sobre ellos tres
gobernadores, de los cuales Daniel era uno, a quienes estos satrapas diesen cuenta, para
que el rey no fuese perjudicado.
3 Pero Daniel mismo era superior a estos satrapas y gobernadores,
porque habia en el un espiritu superior; y el rey penso en ponerlo sobre todo el reino.
4 Entonces los
gobernadores y satrapas buscaban ocasion para acusar a Daniel en lo relacionado al reino;
mas no podian hallar ocasion alguna o falta, porque el era fiel, y ningun vicio ni falta
fue hallado en el.
5 Entonces dijeron aquellos hombres: No hallaremos contra este
Daniel ocasion alguna para acusarle, si no la hallamos contra el en relacion con la ley de
su Dios.
6 Entonces estos gobernadores y satrapas se
juntaron delante del rey, y le dijeron asi: "Rey Dario, para siempre vive!
7 Todos los
gobernadores del reino, magistrados, satrapas, principes y capitanes han acordado por
consejo que promulgues un edicto real y lo confirmes, que cualquiera que en el espacio de
treinta dias demande peticion de cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado
en el foso de los leones.
8 Ahora, oh rey, confirma el edicto y firmalo, para que no pueda ser
revocado, conforme a la ley de Media y de Persia, la cual no puede ser abrogada.
9 Firmo, pues, el rey
Dario el edicto y la prohibicion.
10 Cuando Daniel supo que el edicto habia sido
firmado, entro en su casa, y abiertas las ventanas de su camara que daban hacia Jerusalen,
se arrodillaba tres veces al dia, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solia
hacer antes.
11 Entonces se juntaron aquellos hombres, y hallaron a Daniel orando
y rogando en presencia de su Dios.
12 Fueron luego ante el rey y le hablaron del edicto real: "No has
confirmado edicto que cualquiera que en el espacio de treinta dias pida a cualquier dios u
hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones? Respondio el rey
diciendo: Verdad es, conforme a la ley de Media y de Persia, la cual no puede ser
abrogada.
13 Entonces respondieron y dijeron delante del rey: Daniel, que es de
los hijos de los cautivos de Juda, no te respeta a ti, oh rey, ni acata el edicto que
confirmaste, sino que tres veces al dia hace su peticion.
14 Cuando el rey oyo el asunto, le peso en gran
manera, y resolvio librar a Daniel; y hasta la puesta del sol trabajo para librarle.
15 Pero aquellos
hombres rodearon al rey y le dijeron: Sepas, oh rey, que es ley de Media y de Persia que
ningun edicto u ordenanza que el rey confirme puede ser abrogado.
16 Entonces el rey mando, y trajeron a Daniel, y le
echaron en el foso de los leones. Y el rey dijo a Daniel: El Dios tuyo, a quien tu
continuamente sirves, el te libre.
17 Y fue traida una piedra y puesta sobre la puerta del foso, la cual
sello el rey con su anillo y con el anillo de sus principes, para que el acuerdo acerca de
Daniel no se alterase.
18 Luego el rey se fue a su palacio, y se acosto ayuno; ni
instrumentos de musica fueron traidos delante de el, y se le fue el sueno.
19 El rey, pues, se levanto muy de manana, y fue
apresuradamente al foso de los leones.
20 Y acercandose al foso llamo a voces a Daniel con voz triste, y le
dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tu continuamente sirves, "te
ha podido librar de los leones?
21 Entonces Daniel respondio al rey: Oh rey, vive para siempre.
22 Mi Dios envio su
angel, el cual cerro la boca de los leones, para que no me hiciesen dano, porque ante el
fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo.
23 Entonces se alegro
el rey en gran manera a causa de el, y mando sacar a Daniel del foso; y fue Daniel sacado
del foso, y ninguna lesion se hallo en el, porque habia confiado en su Dios.
24 Y dio orden el rey,
y fueron traidos aquellos hombres que habian acusado a Daniel, y fueron echados en el foso
de los leones ellos, sus hijos y sus mujeres; y aun no habian llegado al fondo del foso,
cuando los leones se apoderaron de ellos y quebraron todos sus huesos.
25 Entonces el rey Dario escribio a todos los
pueblos, naciones y lenguas que habitan en toda la tierra: Paz os sea multiplicada.
26 De parte mia es
puesta esta ordenanza: Que en todo el dominio de mi reino todos teman y tiemblen ante la
presencia del Dios de Daniel; porque el es el Dios viviente y permanece por todos los
siglos, y su reino no sera jamas destruido, y su dominio perdurara hasta el fin.
27 El salva y libra, y
hace senales y maravillas en el cielo y en la tierra; el ha librado a Daniel del poder de
los leones.
28 Y este Daniel prospero durante el reinado de
Dario y durante el reinado de Ciro el persa.
Vision de las cuatro bestias
7
1 En el primer ano de Belsasar rey de Babilonia
tuvo Daniel un sueno, y visiones de su cabeza mientras estaba en su lecho; luego escribio
el sueno, y relato lo principal del asunto.
2 Daniel dijo: Miraba yo en mi vision de noche, y he aqui que los
cuatro vientos del cielo combatian en el gran mar.
3 Y cuatro bestias grandes, diferentes la una
de la otra, subian del mar.
4 La primera era como leon, y tenia alas de aguila. Yo estaba
mirando hasta que sus alas fueron arrancadas, y fue levantada del suelo y se puso enhiesta
sobre los pies a manera de hombre, y le fue dado corazon de hombre.
5 Y he aqui otra
segunda bestia, semejante a un oso, la cual se alzaba de un costado mas que del otro, y
tenia en su boca tres costillas entre los dientes; y le fue dicho asi: Levantate, devora
mucha carne.
6 Despues de esto mire, y he aqui otra, semejante a un leopardo, con
cuatro alas de ave en sus espaldas; tenia tembien esta bestia cuatro cabezas; y le fue
dado dominio.
7 Despues de esto miraba yo en las visiones de la noche, y he aqui
la cuarta bestia, espantosa y terrible y en gran manera fuerte, la cual tenia unos dientes
grandes de hierro; devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies, y era muy
diferente de todas las bestias que vi antes de ella, y tenia diez cuernos.
8 Mientras yo
contemplaba los cuernos, he aqui que otro cuerno pequeno salia entre ellos, y delante de
el fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aqui que este cuerno tenia ojos
como de hombre, y una boca que hablaba grandes cosas.
9 Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y
se sento un Anciano de dias, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza
como lana limpia; su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente.
10 Un rio de fuego
procedia y salia de delante de el; millares de millares le servian, y millones de millones
asistian delante de el; el Juez se sento, y los libros fueron abiertos.
11 Yo entonces miraba
a causa del sonido de las grandes palabras que hablaba el cuerno; miraba hasta que mataron
a la bestia, y su cuerpo fue destrozado y entregado para ser quemado en el fuego.
12 Habian tambien
quitado a las otras bestias su dominio, pero les habia sido prolongada la vida hasta
cierto tiempo.
13 Miraba yo en la vision de la noche, y he aqui
con las nubes del cielo venia uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de
dias, y le hicieron acercarse delante de el.
14 Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos,
naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasara, y su
reino uno que no sera destruido.
15 Se me turbo el espiritu a mi, Daniel, en medio
de mi cuerpo, y las visiones de mi cabeza me asombraron.
16 Me acerque a uno de
los que asistian, y le pregunte la verdad acerca de todo esto. Y me hablo, y me hizo
conocer la interpretacion de las cosas.
17 Estas cuatro grandes bestias son cuatro reyes que se levantaran en
la tierra.
18 Despues recibiran el reino los santos del Altisimo, y poseeran el
reino hasta el siglo, eternamente y para siempre.
19 Entonces tuve deseo de saber la verdad acerca de
la cuarta bestia, que era tan diferente de todas las otras, espantosa en gran manera, que
tenia dientes de hierro y unas de bronce, que devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba
con sus pies:
20 asimismo acerca de los diez cuernos que tenia en su cabeza, y del
otro que le habia salido, delante del cual habian caido tres; y este mismo cuerno tenia
ojos, y boca que hablaba grandes cosas, y parecia mas grande que sus companeros.
21 Y veia yo que este
cuerno hacia guerra contra los santos, y los vencia,
22 hasta que vino el Anciano de dias, y se
dio el juicio a los santos del Altisimo; y llego el tiempo, y los santos recibieron el
reino.
23 Dijo asi: La cuarta bestia sera un cuarto reino
en la tierra, el cual sera diferente de todos los otros reinos, y a toda la tierra
devorara, trillara y despedazara.
24 Y los diez cuernos significan que de aquel reino se levantaran
diez reyes; y tras ellos se levantara otro, el cual sera diferente de los primeros, y a
tres reyes derribara.
25 Y hablara palabras contra el Altisimo, y a los santos del Altisimo
quebrantara, y pensara en cambiar los tiempos y la ley; y seran entregados en su mano
hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo.
26 Pero se sentara el Juez, y le quitaran su dominio para que sea
destruido y arruinado hasta el fin,
27 y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de
todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altisimo, cuyo reino es reino eterno,
y todos los dominios le serviran y obedeceran.
28 Aqui fue el fin de sus palabras. En cuanto a mi,
Daniel, mis pensamientos me turbaron y mi rostro se demudo; pero guarde el asunto en mi
corazon.
Vision del carnero y del macho cabrio
8
1 En el ano tercero del reinado del rey Belsasar me
aparecio una vision a mi, Daniel, despues de aquella que me habia aparecido antes.
2 Vi en vision; y
cuando la vi, yo estaba en Susa, que es la capital del reino en la provincia de Elam; vi,
pues, en vision, estando junto al rio Ulai.
3 Alce los ojos y mire, y he aqui un carnero que estaba delante del
rio, y tenia dos cuernos; y aunque los cuernos eran altos, uno era mas alto que el otro; y
el mas alto crecio despues.
4 Vi que el carnero heria con los cuernos al poniente, al norte y al
sur, y que ninguna bestia podia parar delante de el, ni habia quien escapase de su poder;
y hacia conforme a su voluntad, y se engrandecia.
5 Mientras yo consideraba esto, he aqui un macho
cabrio venia del lado del poniente sobre la faz de toda la tierra, sin tocar tierra; y
aquel macho cabrio tenia un cuerno notable entre sus ojos.
6 Y vino hasta el
carnero de dos cuernos, que yo habia visto en la ribera del rio, y corrio contra el con la
furia de su fuerza.
7 Y lo vi que llego junto al carnero, y se levanto contra el y lo
hirio, y le quebro sus dos cuernos, y el carnero no tenia fuerzas para pararse delante de
el; lo derribo, por tanto, en tierra, y lo pisoteo, y no hubo quien librase al carnero de
su poder.
8 Y el macho cabrio se engrandecio sobremanera; pero estando en su
mayor fuerza, aquel gran cuerno fue quebrado, y en su lugar salieron otros cuatro cuernos
notables hacia los cuatro vientos del cielo.
9 Y de uno de ellos salio un cuerno pequeno, que
crecio mucho al sur, y al oriente, y hacia la tierra gloriosa.
10 Y se engrandecio
hasta el ejercito del cielo; y parte del ejercito y de las estrellas echo por tierra, y
las pisoteo.
11 Aun se engrandecio contra el principe de los ejercitos, y por el
fue quitado el continuo sacrificio, y el lugar de su santuario fue echado por tierra.
12 Y a causa de la
prevaricacion le fue entregado el ejercito junto con el continuo sacrificio; y echo por
tierra la verdad, e hizo cuanto quiso, y prospero.
13 Entonces oi a un santo que hablaba; y otro
de los santos pregunto a aquel que hablaba: "Hasta cuando durara la vision del continuo
sacrificio, y la prevaricacion asoladora entregando el santuario y el ejercito para ser
pisoteados?
14 Y el dijo: Hasta dos mil trescientas tardes y mananas; luego el
santuario sera purificado.
15 Y acontecio que mientras yo Daniel consideraba
la vision y procuraba comprenderla, he aqui se puso delante de mi uno con apariencia de
hombre.
16 Y oi una voz de hombre entre las riberas del Ulai, que grito y dijo: Gabriel, ensena a
este la vision.
17 Vino luego cerca de donde yo estaba; y con su venida me asombre, y
me postre sobre mi rostro. Pero el me dijo: Entiende, hijo de hombre, porque la vision es
para el tiempo del fin.
18 Mientras el hablaba conmigo, cai dormido en
tierra sobre mi rostro; y el me toco, y me hizo estar en pie.
19 Y dijo: He aqui yo
te ensenare lo que ha de venir al fin de la ira; porque eso es para el tiempo del fin.
20 En cuanto al
carnero que viste, que tenia dos cuernos, estos son los reyes de Media y de Persia.
21 El macho cabrio es
el rey de Grecia, y el cuerno grande que tenia entre sus ojos es el rey primero.
22 Y en cuanto al
cuerno que fue quebrado, y sucedieron cuatro en su lugar, significa que cuatro reinos se
levantaran de esa nacion, aunque no con la fuerza de el.
23 Y al fin del
reinado de estos, cuando los transgresores lleguen al colmo, se levantara un rey altivo de
rostro y entendido en enigmas.
24 Y su poder se fortalecera, mas no con fuerza propia; y causara
grandes ruinas, y prosperara, y hara arbitrariamente, y destruira a los fuertes y al
pueblo de los santos.
25 Con su sagacidad hara prosperar el engano en su mano; y en su
corazon se engrandecera, y sin aviso destruira a muchos; y se levantara contra el Principe
de los principes, pero sera quebrantado, aunque no por mano humana.
26 La vision de las
tardes y mananas que se ha referido es verdadera; y tu guarda la vision, porque es para
muchos dias.
27 Y yo Daniel quede quebrantado, y estuve enfermo
algunos dias, y cuando convaleci, atendi los negocios del rey; pero estaba espantado a
causa de la vision, y no la entendia.
Oracion de Daniel por su pueblo
9
1 En el ano primero de Dario hijo de Asuero, de la
nacion de los medos, que vino a ser rey sobre el reino de los caldeos,
2 en el ano primero de
su reinado, yo Daniel mire atentamente en los libros el numero de los anos de que hablo
Jehova al profeta Jeremias, que habian de cumplirse las desolaciones de Jerusalen en
setenta anos.
3 Y volvi mi rostro a Dios el Senor, buscandole en
oracion y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza.
4 Y ore a Jehova mi Dios e hice confesion diciendo: Ahora, Senor,
Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te
aman y guardan tus mandamientos:
5 hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho impiamente, y
hemos sido rebeldes, y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas.
6 No hemos obedecido a
tus siervos los profetas, que en tu nombre hablaron a nuestros reyes, a nuestros
principes, a nuestros padres y a todo el pueblo de la tierra.
7 Tuya es, Senor, la
justicia, y nuestra la confusion de rostro, como en el dia de hoy lleva todo hombre de
Juda, los moradores de Jerusalen, y todo Israel, los de cerca y los de lejos, en todas las
tierras adonde los has echado a causa de su rebelion con que se rebelaron contra ti.
8 Oh Jehova, nuestra
es la confusion de rostro, de nuestros reyes, de nuestros principes y de nuestros padres;
porque contra ti pecamos.
9 De Jehova nuestro Dios es el tener misericordia y el perdonar,
aunque contra el nos hemos rebelado,
10 y no obedecimos a la voz de Jehova nuestro Dios, para andar en sus
leyes que el puso delante de nosotros por medio de sus siervos los profetas.
11 Todo Israel
traspaso tu ley apartandose para no obedecer tu voz; por lo cual ha caido sobre nosotros
la maldicion y el juramento que esta escrito en la ley de Moises, siervo de Dios; porque
contra el pecamos.
12 Y el ha cumplido la palabra que hablo contra nosotros y contra
nuestros jefes que nos gobernaron, trayendo sobre nosotros tan grande mal; pues nunca fue
hecho debajo del cielo nada semejante a lo que se ha hecho contra Jerusalen.
13 Conforme esta
escrito en la ley de Moises, todo este mal vino sobre nosotros; y no hemos implorado el
favor de Jehova nuestro Dios, para convertirnos de nuestras maldades y entender tu verdad.
14 Por
tanto, Jehova velo sobre el mal y lo trajo sobre nosotros; porque justo es Jehova nuestro
Dios en todas sus obras que ha hecho, porque no obedecimos a su voz.
15 Ahora pues, Senor
Dios nuestro, que sacaste tu pueblo de la tierra de Egipto con mano poderosa, y te hiciste
renombre cual lo tienes hoy; hemos pecado, hemos hecho impiamente.
16 Oh Senor, conforme
a todos tus actos de justicia, apartese ahora tu ira y tu furor de sobre tu ciudad
Jerusalen, tu santo monte; porque a causa de nuestros pecados, y por la maldad de nuestros
padres, Jerusalen y tu pueblo son el oprobio de todos en derredor nuestro.
17 Ahora pues, Dios
nuestro, oye la oracion de tu siervo, y sus ruegos; y haz que tu rostro resplandezca sobre
tu santuario asolado, por amor del Senor.
18 Inclina, oh Dios mio, tu oido, y oye; abre tus ojos, y mira
nuestras desolaciones, y la ciudad sobre la cual es invocado tu nombre; porque no elevamos
nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias.
19 Oye,
Senor; oh Senor, perdona; presta oido, Senor, y hazlo; no tardes, por amor de ti mismo,
Dios mio; porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo.
Profecia de las setenta semanas
20 Aun estaba hablando y orando, y confesando mi
pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y derramaba mi ruego delante de Jehova mi Dios por
el monte santo de mi Dios:
21 aun estaba hablando en oracion, cuando el varon Gabriel, a quien
habia visto en la vision al principio, volando con presteza, vino a mi como a la hora del
sacrificio de la tarde.
22 Y me hizo entender, y hablo conmigo, diciendo: Daniel, ahora he
salido para darte sabiduria y entendimiento.
23 Al principio de tus ruegos fue dada la orden, y yo he venido para
ensenartela, porque tu eres muy amado. Entiende, pues, la orden, y entiende la vision.
24 Setenta semanas estan determinadas sobre tu
pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricacion, y poner fin al pecado, y
expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la vision y la profecia,
y ungir al Santo de los santos.
25 Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para
restaurar y edificar a Jerusalen hasta el Mesias Principe, habra siete semanas, y sesenta
y dos semanas; se volvera a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.
26 Y despues de las
sesenta y dos semanas se quitara la vida al Mesias, mas no por si; y el pueblo de un
principe que ha de venir destruira la ciudad y el santuario; y su fin sera con inundacion,
y hasta el fin de la guerra duraran las devastaciones.
27 Y por otra semana confirmara el pacto con
muchos; a la mitad de la semana hara cesar el sacrificio y la ofrenda. Despues con la
muchedumbre de las abominaciones vendra el desolador, hasta que venga la consumacion, y lo
que esta determinado se derrame sobre el desolador.
Vision de Daniel junto al rio
10
1 En el ano tercero de Ciro rey de Persia fue
revelada palabra a Daniel, llamado Beltsasar; y la palabra era verdadera, y el conflicto
grande; pero el comprendio la palabra, y tuvo inteligencia en la vision.
2 En aquellos dias yo Daniel estuve afligido por
espacio de tres semanas.
3 No comi manjar delicado, ni entro en mi boca carne ni vino, ni me
ungi con unguento, hasta que se cumplieron las tres semanas.
4 Y el dia
veinticuatro del mes primero estaba yo a la orilla del gran rio Hidekel.
5 Y alce mis ojos y
mire, y he aqui un varon vestido de lino, y cenidos sus lomos de oro de Ufaz.
6 Su cuerpo era como
de berilo, y su rostro parecia un relampago, y sus ojos como antorchas de fuego, y sus
brazos y sus pies como de color de bronce brunido, y el sonido de sus palabras como el
estruendo de una multitud.
7 Y solo yo, Daniel, vi aquella vision, y no la vieron los hombres
que estaban conmigo, sino que se apodero de ellos un gran temor, y huyeron y se
escondieron.
8 Quede, pues, yo solo, y vi esta gran vision, y no quedo fuerza en
mi, antes mi fuerza se cambio en desfallecimiento, y no tuve vigor alguno.
9 Pero oi el sonido de
sus palabras; y al oir el sonido de sus palabras, cai sobre mi rostro en un profundo
sueno, con mi rostro en tierra.
10 Y he aqui una mano me toco, e hizo que me
pusiese sobre mis rodillas y sobre las palmas de mis manos.
11 Y me dijo: Daniel,
varon muy amado, esta atento a las palabras que te hablare, y ponte en pie; porque a ti he
sido enviado ahora. Mientras hablaba esto conmigo, me puse en pie temblando.
12 Entonces me dijo:
Daniel, no temas; porque desde el primer dia que dispusiste tu corazon a entender y a
humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oidas tus palabras; y a causa de tus
palabras yo he venido.
13 Mas el principe del reino de Persia se me opuso durante veintiun
dias; pero he aqui Miguel, uno de los principales principes, vino para ayudarme, y quede
alli con los reyes de Persia.
14 He venido para hacerte saber lo que ha de venir a tu pueblo en los
postreros dias; porque la vision es para esos dias.
15 Mientras me decia estas palabras, estaba yo con
los ojos puestos en tierra, y enmudecido.
16 Pero he aqui, uno con semejanza de hijo de hombre toco mis labios.
Entonces abri mi boca y hable, y dije al que estaba delante de mi: Senor mio, con la
vision me han sobrevenido dolores, y no me queda fuerza.
17 "Como, pues, podra
el siervo de mi senor hablar con mi senor? Porque al instante me falto la fuerza, y no me
quedo aliento.
18 Y aquel que tenia semejanza de hombre me toco
otra vez, y me fortalecio,
19 y me dijo: Muy amado, no temas; la paz sea contigo; esfuerzate y
alientate. Y mientras el me hablaba, recobre las fuerzas, y dije: Hable mi senor, porque
me has fortalecido.
20 El me dijo: "Sabes por que he venido a ti? Pues ahora tengo que
volver para pelear contra el principe de Persia; y al terminar con el, el principe de
Grecia vendra.
21 Pero yo te declarare lo que esta escrito en el libro de la verdad;
y ninguno me ayuda contra ellos, sino Miguel vuestro principe.
11
1 Y yo mismo, en el ano primero de Dario el medo,
estuve para animarlo y fortalecerlo.
Los reyes del norte y del sur
2 Y ahora yo te mostrare la verdad. He aqui que aun
habra tres reyes en Persia, y el cuarto se hara de grandes riquezas mas que todos ellos; y
al hacerse fuerte con sus riquezas, levantara a todos contra el reino de Grecia.
3 Se levantara luego
un rey valiente, el cual dominara con gran poder y hara su voluntad.
4 Pero cuando se haya
levantado, su reino sera quebrantado y repartido hacia los cuatro vientos del cielo; no a
sus descendientes, ni segun el dominio con que el domino; porque su reino sera arrancado,
y sera para otros fuera de ellos.
5 Y se hara fuerte el rey del sur; mas uno de sus
principes sera mas fuerte que el, y se hara poderoso; su dominio sera grande.
6 Al cabo de anos
haran alianza, y la hija del rey del sur vendra al rey del norte para hacer la paz. Pero
ella no podra retener la fuerza de su brazo, ni permanecera el, ni su brazo; porque sera
entregada ella y los que la habian traido, asimismo su hijo, y los que estaban de parte de
ella en aquel tiempo.
7 Pero un renuevo de sus raices se levantara sobre
su trono, y vendra con ejercito contra el rey del norte, y entrara en la fortaleza, y hara
en ellos a su arbitrio, y predominara.
8 Y aun a los dioses de ellos, sus imagenes fundidas y sus objetos
preciosos de plata y de oro, llevara cautivos a Egipto; y por anos se mantendra el contra
el rey del norte.
9 Asi entrara en el reino el rey del sur, y volvera a su tierra.
10 Mas los hijos de aquel se airaran, y reuniran
multitud de grandes ejercitos; y vendra apresuradamente e inundara, y pasara adelante;
luego volvera y llevara la guerra hasta su fortaleza.
11 Por lo cual se enfurecera el rey del sur,
y saldra y peleara contra el rey del norte; y pondra en campana multitud grande, y toda
aquella multitud sera entregada en su mano.
12 Y al llevarse el la multitud, se elevara su corazon, y derribara a
muchos millares; mas no prevalecera.
13 Y el rey del norte volvera a poner en campana una multitud mayor
que la primera, y al cabo de algunos anos vendra apresuradamente con gran ejercito y con
muchas riquezas.
14 En aquellos tiempos se levantaran muchos contra
el rey del sur; y hombres turbulentos de tu pueblo se levantaran para cumplir la vision,
pero ellos caeran.
15 Vendra, pues, el rey del norte, y levantara baluartes, y tomara la
ciudad fuerte; y las fuerzas del sur no podran sostenerse, ni sus tropas escogidas, porque
no habra fuerzas para resistir.
16 Y el que vendra contra el hara su voluntad, y no habra quien se le
pueda enfrentar; y estara en la tierra gloriosa, la cual sera consumida en su poder.
17 Afirmara luego su
rostro para venir con el poder de todo su reino; y hara con aquel convenios, y le dara una
hija de mujeres para destruirle; pero no permanecera, ni tendra exito.
18 Volvera despues su
rostro a las costas, y tomara muchas; mas un principe hara cesar su afrenta, y aun hara
volver sobre el su oprobio.
19 Luego volvera su rostro a las fortalezas de su tierra; mas
tropezara y caera, y no sera hallado.
20 Y se levantara en su lugar uno que hara pasar un
cobrador de tributos por la gloria del reino; pero en pocos dias sera quebrantado, aunque
no en ira, ni en batalla.
21 Y le sucedera en su lugar un hombre despreciable, al cual no daran
la honra del reino; pero vendra sin aviso y tomara el reino con halagos.
22 Las fuerzas
enemigas seran barridas delante de el como con inundacion de aguas; seran del todo
destruidos, junto con el principe del pacto.
23 Y despues del pacto con el, enganara y subira, y saldra vencedor
con poca gente.
24 Estando la provincia en paz y en abundancia, entrara y hara lo que
no hicieron sus padres, ni los padres de sus padres; botin, despojos y riquezas repartira
a sus soldados, y contra las fortalezas formara sus designios; y esto por un tiempo.
25 Y despertara sus
fuerzas y su ardor contra el rey del sur con gran ejercito; y el rey del sur se empenara
en la guerra con grande y muy fuerte ejercito; mas no prevalecera, porque le haran
traicion.
26 Aun los que coman de sus manjares le quebrantaran; y su ejercito
sera destruido, y caeran muchos muertos.
27 El corazon de estos dos reyes sera para hacer mal, y en una misma
mesa hablaran mentira; mas no servira de nada, porque el plazo aun no habra llegado.
28 Y volvera a su
tierra con gran riqueza, y su corazon sera contra el pacto santo; hara su voluntad, y
volvera a su tierra.
29 Al tiempo senalado volvera al sur; mas no sera
la postrera venida como la primera.
30 Porque vendran contra el naves de Quitim, y el se contristara, y
volvera, y se enojara contra el pacto santo, y hara segun su voluntad; volvera, pues, y se
entendera con los que abandonen el santo pacto.
31 Y se levantaran de su parte tropas que
profanaran el santuario y la fortaleza, y quitaran el continuo sacrificio, y pondran la
abominacion desoladora.
32 Con lisonjas seducira a los violadores del pacto; mas el pueblo
que conoce a su Dios se esforzara y actuara.
33 Y los sabios del pueblo instruiran a muchos; y por algunos dias
caeran a espada y a fuego, en cautividad y despojo.
34 Y en su caida seran ayudados de pequeno
socorro; y muchos se juntaran a ellos con lisonjas.
35 Tambien algunos de los sabios caeran para
ser depurados y limpiados y emblanquecidos, hasta el tiempo determinado; porque aun para
esto hay plazo.
36 Y el rey hara su voluntad, y se ensoberbecera, y
se engrandecera sobre todo dios; y contra el Dios de los dioses hablara maravillas, y
prosperara, hasta que sea consumada la ira; porque lo determinado se cumplira.
37 Del Dios de sus
padres no hara caso, ni del amor de las mujeres; ni respetara a dios alguno, porque sobre
todo se engrandecera.
38 Mas honrara en su lugar al dios de las fortalezas, dios que sus
padres no conocieron; lo honrara con oro y plata, con piedras preciosas y con cosas de
gran precio.
39 Con un dios ajeno se hara de las fortalezas mas inexpugnables, y
colmara de honores a los que le reconozcan, y por precio repartira la tierra.
40 Pero al cabo del tiempo el rey del sur
contendera con el; y el rey del norte se levantara contra el como una tempestad, con
carros y gente de a caballo, y muchas naves; y entrara por las tierras, e inundara, y
pasara.
41 Entrara a la tierra gloriosa, y muchas provincias caeran; mas estas escaparan de su mano:
Edom y Moab, y la mayoria de los hijos de Amon.
42 Extendera su mano contra las tierras, y no
escapara el pais de Egipto.
43 Y se apoderara de los tesoros de oro y plata, y de todas las cosas
preciosas de Egipto; y los de Libia y de Etiopia le seguiran.
44 Pero noticias del
oriente y del norte lo atemorizaran, y saldra con gran ira para destruir y matar a muchos.
45 Y
plantara las tiendas de su palacio entre los mares y el monte glorioso y santo; mas
llegara a su fin, y no tendra quien le ayude.
El tiempo del fin
12
1 En aquel tiempo se levantara Miguel, el gran
principe que esta de parte de los hijos de tu pueblo; y sera tiempo de angustia, cual
nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo sera libertado tu
pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro.
2 Y muchos de los que duermen en el polvo de
la tierra seran despertados, unos para vida eterna, y otros para verguenza y confusion
perpetua.
3 Los entendidos resplandeceran como el resplandor del firmamento; y
los que ensenan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.
4 Pero tu, Daniel,
cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correran de aqui para
alla, y la ciencia se aumentara.
5 Y yo Daniel mire, y he aqui otros dos que estaban
en pie, el uno a este lado del rio, y el otro al otro lado del rio.
6 Y dijo uno al varon
vestido de lino, que estaba sobre las aguas del rio: "Cuando sera el fin de estas
maravillas?
7 Y oi al varon vestido de lino, que estaba sobre las aguas del rio,
el cual alzo su diestra y su siniestra al cielo, y juro por el que vive por los siglos,
que sera por tiempo, tiempos, y la mitad de un tiempo. Y cuando se acabe la dispersion del
poder del pueblo santo, todas estas cosas seran cumplidas.
8 Y yo oi, mas no
entendi. Y dije: Senor mio, "cual sera el fin de estas cosas?
9 El respondio: Anda,
Daniel, pues estas palabras estan cerradas y selladas hasta el tiempo del fin.
10 Muchos seran
limpios, y emblanquecidos y purificados; los impios procederan impiamente, y ninguno de
los impios entendera, pero los entendidos comprenderan.
11 Y desde el tiempo
que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominacion desoladora, habra mil
doscientos noventa dias.
12 Bienaventurado el que espere, y llegue a mil trescientos treinta y
cinco dias.
13 Y tu iras hasta el fin, y reposaras, y te levantaras para recibir
tu heredad al fin de los dias.
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